miércoles, 24 de agosto de 2011

La reforma de la Constitución





Se plantea por el Gobierno, con el acuerdo del PP, una reforma de la Constitución que imponga un techo de endeudamiento de las Administraciones Públicas, a fin de evitar un déficit excesivo de las mismas. Se trataría, al parecer, de una regla que garantice la estabilidad presupuestaria en el medio y largo plazo, tanto en relación con el déficit estructural como en la deuda, que vincularía a todas las Administraciones. Y digo al parecer pues todavía no se conoce el texto concreto de la proposición de reforma constitucional.

En mi opinión, en una primera reflexión, tal reforma es positiva, máxime si se aplica a todas las Administraciones, es decir, no solo la estatal sino también las autonómicas y locales, pues el problema que se pretende atajar es, en general, más grave cuanto más se desciende en el ámbito territorial. Con todo, sin se apuran sus límites, la reforma podría llevarnos a un callejón sin salida de falta de recursos y financiación, por lo que deberán establecerse y hacerse efectivos mecanismos que permitan el control de la deuda de las distintas Administraciones.

Según el artículo 167 de la Constitución:



1. Los proyectos de reforma constitucional deberán ser aprobados por una mayoría de tres quintos de cada una de las Cámaras. Si no hubiera acuerdo entre ambas, se intentará obtenerlo mediante la creación de una Comisión de composición paritaria de Diputados y Senadores, que presentará un texto que será votado por el Congreso y el Senado.

2. De no lograrse la aprobación mediante el procedimiento del apartado anterior, y siempre que el texto hubiere obtenido el voto favorable de la mayoría absoluta del Senado, el Congreso por mayoría de dos tercios podrá aprobar la reforma.

3. Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para su ratificación cuando así lo soliciten, dentro de los quince días siguientes a su aprobación, una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras.
Por tanto, el referéndum no es necesario (otra cosa es que se considere conveniente, y quizá lo sea y se pudiera hacer coincidir la votación con las elecciones generales), salvo que un diez por ciento de los diputados o de los senadores lo soliciten.

Creo que, de paso, podríamos aprovechar para reformar la Constitución en lo que atañe a la preferencia del varón sobre la mujer en la sucesión a la Corona, conforme al artículo 57 de la Constitución. Preferencia que hoy en día parece absolutamente censurable.

Lamentablemente, tal reforma, por la materia sobre la que trata (el título de la Corona), queda sujeta al procedimiento agravado del artículo 168 de la Constitución:




1. Cuando se propusiere la revisión total de la Constitución o una parcial que afecte al Título Preliminar, al Capítulo II, Sección I del Título I, o al Título II, se procederá a la aprobación del principio por mayoría de dos tercios de cada Cámara, y a la disolución inmediata de las Cortes.

2. Las Cámaras elegidas deberán ratificar la decisión y proceder al estudio del nuevo texto constitucional, que deberá ser aprobado por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras.

3. Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida
a referéndum para su ratificación.




Así pues, se podrían aprobar ambas reformas por las Cortes en septiembre. Someter o no a referéndum la primera al tiempo de las elecciones generales, ratificar las nuevas cámaras la reforma relativa a la sucesión en la Corona y celebrar, en este caso de forma obligatoria, una referéndum posterior para ratificar esta segunda reforma.

Francisco García Gómez de Mercado
Abogado

11 comentarios:

Perico68 dijo...

Que se escuche al pueblo.

Amy Puyol dijo...

A mí me parece más urgente la segunda reforma que plantea Francisco y que ni PP ni PSOE mencionan: terminar con la discriminación por sexo que todavía se mantiene en la Constitución.

Unthinkin dijo...

La pena es que nis tengan que obligar pero si así confían más en nosotros, pues bien.

//Nolesvotes dijo...

¿Por qué no quieren referéndum?

Hormigón dijo...

A ver, que el Parlamento es democrático, lo elegimos nosotros, y puede cambiar la Constitución sin referendum en muchos casos. Y de hecho ya se hizo con el voto de los extranjeros.
A mí quienes no me representan son los plastas del 15M.

Actud69 dijo...

Pero si entra en vigor en 2018 ¿Por qué es tan urgente?

José Mª Pérez Gómez dijo...

Efectivamente, hay bastantes cosas que reformar, pero tampoco creo que sea necesario realizar acumular todas las reforams en un único proceso. El tumulto que pueden levantar unas reformas puede afectaar y viciar el debate respecto de otras. A mi me parece más urgente reformar el Título VIII y otras cuestiones que no requieren refrendo como la que ahora se plantea y dejar para más adelante la sucesión de la Corona, que, en esta primera instancias, está resuelta.

Francisco García Gómez de Mercado dijo...

Cierto pero la reforma de la Corona es necesaria y como implica disolución de las Cortes hay que hacerla antes de las elecciones.
Como la princesa de Asturias se quede embarazada ya veremos.

Grüne Seele dijo...

A mi me parece todo muy extraño... PP y PSOE se ponen de acuerdo en algo de repente y en plenas vacaciones... me huele a chamusquina!!
Aunque ya sea demasiado tarde... REFERENDUM YA!

Mariela Gómez Castaño dijo...

Pues no llegaron a 35 los diputados pro referéndum, así que va a ser que no.

Fernando Wasserberg dijo...

Ya está, por fin, era una reforma conveniente y en la que PP y PSOE han mostrado gran responsabilidad. Otros, los nacionalistas, han enseñado el colmillo (pero esta vez no les ha valido) y otros como Iu-Pce y Upyd han hecho el ridículo.