viernes, 27 de septiembre de 2013

Jornada y horarios


Se habla y se comenta, incluso en el Congreso de los Diputados, el posible cambio de horario de España. Pero,  cuidado, que a mi juicio se están mezclando varias cosas que no son necesariamente coincidentes.

Lo más sencillo, relativamente, es la hora oficial, para lo cual, recordemos, tiene competencia exclusiva el Estado (Art. 149.1.12ª CE). Actualmente y desde los años 40 (lo que nos recuerda a Franco y, peor, al Eje) nuestra hora oficial es la misma que la de Centro Europa (CET), cuando por nuestra posición geográfica (salvo el Nordeste, fundamentalmente Cataluña, Baleares y también parte de Aragón y Comunidad Valenciana) estamos  al oeste del meridiano de Greenwich. Por eso, podría parecer razonable que la hora oficial peninsular sea la misma que la del Reino Unido o Portugal (GMT). Salvo, como hemos dicho, el Nordeste, la mayor parte del territorio peninsular español se encuentra naturalmente en esa franja horaria. Lo cual supondría que el día amanecería más temprano y también anochecería más pronto.

A ello se une un planteamiento de aprovechar esta nueva hora oficial para cambiar nuestros horarios. Básicamente, en primer lugar, no cambiar la hora sin más sino adelantar también una hora nuestra jornada. Por ejemplo, empezar a las 8 en lugar de a las 9, comer a la 1 en vez de a las 2, salir a las 7 y no a las 8. En esto, en cambio, el Estado carece de competencias, salvo en las jornadas de los funcionarios. Debería ser la propia Sociedad civil la que opte por el cambio. Nada fácil sin un gran consenso. Tampoco la jornada es única y no es lo mismo la jornada habitual de fábrica o taller, la de oficinas, la de empresas multinacionales, la de tiendas o la de grandes superficies.

Una vuelta de tuerca adicional vendría dada por la reducción del tiempo para la comida, más concretamente el almuerzo, con vistas, claro está, a salir antes. Esto es más difícil aún de conseguir. Pero, en principio, parece buena idea incrementar nuestro desayuno (en muchos casos ínfimo en España, insuficiente para dar de sí toda la mañana, y que a menudo genera un desayuno a media mañana),y que la pausa de la comida o almuerzo sea ajustada y la ingesta no demasiado copiosa. Pero, ¿es más productivo comer un sandwich o emparedado con las mismas horas de trabajo? Tampoco creo que sea así.  Antes al contrario, una buena pausa y una alimentación adecuada pero no excesiva permiten atacar el resto de la jornada con ganas. Ni la siesta, breve, es tan perjudicial, como han demostrado empresas punteras que la han fomentado. Sí parece razonable comer y cenar antes. Con horarios más parecidos a los del resto del mundo, donde es fácil comer a la 1 y no a las 3, a diferencia de lo que pasa en España.

Pero no confundamos esto con la barbaridad de la jornada continua española, empezando pronto y terminando, sin pausa para el almuerzo, bastante tarde. Esa jornada es, a mi juicio, de lo menos productivo y saludable que hay. No se trata de 8 a 15:30 sin comer, sino de 9 a 5 (recordemos la película "Nine to Five" de Dolly Parton), o de 9 a 6, con pausa para el almuerzo. 

En fin, no sé si se llegará a cambiar algo. Decían también que iban a pasar las fiestas al lunes y eso quedó en agua de borrajas. Ya veremos.


Francisco García Gómez de Mercado
Abogado

6 comentarios:

la Roja dijo...

Yo creo q con 5 horas al dia es suficiente.

Grunewald dijo...

lA rOJA tiene razón, somos los europeos que más horas trabajamos y los menos productivos: 5 horas ya.

Anónimo dijo...

http://m.abc.es/economia/20130927/abci-empresas-horario-europeo-201309251751.html

Anónimo dijo...

http://m.abc.es/economia/20130927/abci-empresas-horario-europeo-201309251751.html

Abogado Madrid dijo...

Debemos sacar más productividad y rendimiento a nuestras de horas de trabajo y pensar menos en la cantidad de horas que dedicamos a nuestro trabajo. En otras palabras, calidad por encima de cantidad.

Abogados Sevilla dijo...

Quizás en este país debamos reflexionar y cuestionarnos la organización del trabajo. Una organización científica del trabajo más humana, más conciliadora y más productiva. ¿Cómo hacemos eso? Pues invirtiendo en profesionales que rediseñen sistemas productivos, tiempos de trabajo, ect. Y por otra parte dejar la mentalidad ibérica de a más tiempo, más rendimiento; dado que ello es totalmente matizable.

Un saludo.