lunes, 10 de marzo de 2014

Mayúsculas y minúsculas en la cita de las Leyes



A menudo, nos surgen dudas sobre cómo debe citarse correctamente una ley o un reglamento. Uno de los problemas más recurrentes se produce con el uso de las letras en mayúscula. A continuación, vamos a detallar las normas establecidas por la  Real Academia de la Lengua Española en este sentido.

Como regla general, se escriben con la letra inicial mayúscula todos los elementos significativos que forman parte del título de documentos jurídicos. Dicho de otro modo, los elementos principales de una ley, decreto, código u otros textos de naturaleza similar se escriben con la letra inicial en mayúscula. A título de ejemplo, podemos citar el Código Penal o la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil. Esta previsión también es aplicable, entre otros, a tratados, acuerdos, convenciones y declaraciones. Así, por ejemplo, tenemos el Convenio de Lugano o la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

El uso de las iniciales mayúsculas debe mantenerse en los casos en los que se utiliza una mención abreviada del título oficial. Por tanto, hablamos de la Ley 30/1992 o el Real Decreto-ley 2/2014.

Sin embargo, como excepción a la regla anterior, se escriben en minúscula aquellos títulos que incluyen una descripción extensa de la ley. En este caso, sólo la primera inicial se escribirá en mayúscula. Asimismo, se aconseja que, cuando se incorporen estos títulos dentro de un texto, se haga entre comillas y en cursiva con la finalidad de delimitar su extensión. Por ejemplo, hablamos de la “Ley 1/2014, de 28 de febrero, para la protección de los trabajadores a tiempo parcial y otras medidas urgentes en el orden económico y social” o el “Real Decreto-ley 2/2014, de 21 de febrero, por el que se adoptan medidas urgentes para reparar los daños causados en los dos primeros meses de 2014 por las tormentas de viento y mar en la fachada atlántica y la costa cantábrica”.

Por otro lado, no se utilizan mayúsculas en aquellos supuestos en los que se lleva a cabo una mención genérica o se cita el texto legal sin hacer referencia al título completo ni abreviado, pues generalmente ya ha sido identificado con anterioridad. En otras palabras, cuando se utilizan expresiones como “en la presente ley”, “la exposición de motivos de la ley” o “el artículo 3 del citado real decreto” debe hacerse íntegramente en minúsculas. Esta norma es extensible a los nombres utilizados comúnmente para designar determinadas normas, ya sea en sustitución del título oficial o para llevar a cabo referencias genéricas. Entre muchas otras, podemos citar la ley de tasas judiciales (en lugar de su título oficial, que es Ley 10/2012, de 20 de noviembre, por la que se regulan determinadas tasas en el ámbito de la Administración de Justicia y del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses) o ley del procedimiento administrativo (cuyo título completo es Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común).

Finalmente, debemos tener en cuenta que se escriben en minúscula las menciones a artículos, apartados o incisos, ya sea con la palabra concreta o su abreviatura. Por ejemplo, el apartado 3 del artículo 25 de la presente ley o el apdo. 3 del art. 25 de la presente ley.


Neus Teixidor Martínez
Grado en Derecho

1 comentario:

Francisco García Gómez de Mercado dijo...

Muy interesante y gracias Neus. No estoy de acuerdo al 100% pero la RAE es la RAE.