martes, 8 de marzo de 2016

Nuevas y viejas tecnologías

LexNet ha sido un desastre, pero cuidado, que los Juzgados pueden volver al fax. ¿Al fax? Sí, ya sé que en muchas oficinas es un aparato que ya no se usa, pero la tradición pesa mucho.

Como ejemplo, la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (Sala de lo contencioso-administrativo de Santa Cruz de Tenerife) de 23 de julio de 2015 (Rec. 94/2015) “plantea ... la correcta notificación de la diligencia de ordenación de 18 de noviembre de 2014 señalando la fecha de celebración. Fue notificada a la parte por telefax”.

Según nos dice la Sentencia “La notificación por fax es admisible a tenor del art. 271 LOPJ, y produce los efectos legales anudados a la misma.Ahora bien, como señala la sentencia del Tribunal Constitucional 58/2010, de 4 de Octubre , para atender a las exigencias derivadas del art. 24.1 CE , la eficacia de los actos de comunicación procesal realizados a través de cualquier medio técnico se supedita a que quede en las actuaciones "constancia fehaciente de la recepción, de su fecha y del contenido de lo comunicado" (art. 152.2 LEC), o lo que es igual, que quede garantizada "la autenticidad de la comunicación y de su contenido y quede constancia fehaciente de la remisión y recepción íntegras y del momento en que se hicieron" (art. 162.1 LEC)". La misma sentencia considera acreditada la notificación por la unión a los autos del reporte de actividad del telefax, en el que consta el número de teléfono al que se remitió el documento, la fecha y hora en que la transmisión se llevó a cabo, el tiempo empleado en la misma, el número de páginas transmitidas, el contenido del documento transmitido, que figura impreso sobre el propio documento y el resultado positivo de la transmisión”.

El recurrente “Reprocha que no consta en las actuaciones el acuse de recibo confirmatorio de la correcta recepción del envío, pero no se trata de un requisito ineludible…Como señala la sentencia del Tribunal Constitucional ya citada, no caben las meras objeciones y se requería la acreditación de la no recepción” (cosa que no sé cómo se puede acreditar, la verdad).


Así que cuidado con el telefax.

Francisco García Gómez de Mercado
Abogado